- Jensen Huang presentó un robot de 25 centímetros capaz de entrenarse en tiempo real mediante inteligencia artificial, marcando el salto de la robótica de laboratorio al mercado masivo.
- Con un precio de US$ 399, el dispositivo agotó más de 20 000 reservas en sus primeras 24 horas, confirmando el interés del consumidor por la robótica personal.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, volvió a capturar la atención de la industria tecnológica global con una demostración tan insólita como calculada. Durante una reciente presentación, el ejecutivo apareció acompañado por el Microduck, un pato robótico que sintetiza los avances más recientes en la llamada IA física (Embodied AI).

Lejos de ser un simple prototipo de exhibición, el dispositivo representa un despliegue de ingeniería miniaturizada diseñado para interactuar de forma autónoma con su entorno:
- Dimensiones y estructura: 25 centímetros de altura articulados mediante 15 motores de alta precisión.
- Hardware sensorial: Cámara integrada de alta resolución y un pico funcional para manipular objetos.
- Motor de aprendizaje: A diferencia de los juguetes programados tradicionales, el Microduck se entrena directamente con modelos de inteligencia artificial en tiempo real.
Un cambio estratégico: Del B2B al consumo masivo
La estrategia de Nvidia trasciende la comercialización de tarjetas gráficas y procesadores pesados para centros de datos corporativos. Con este movimiento, la compañía busca liderar el desembarco de la robótica personal en los hogares.
La respuesta del mercado validó la jugada de inmediato: tras salir a la venta por un precio de US$ 399, la plataforma registró más de 20 000 reservas en sus primeras 24 horas. La IA física ha dejado de ser un concepto de ciencia ficción para convertirse en el nuevo campo de batalla comercial de los gigantes de Silicon Valley.
Creo en Dios sobre todas las cosas.
Orgulloso padre, arquitecto, diseñador y fotógrafo con una pasión por la tecnología y los deportes. En mis tiempos libres, disfruto cazando zombies mientras busco La Chispa Suprema.
- Paolo Quintana Velarde
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